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En GRAPIME, la correcta aplicación y procedimiento de pintura la basamos en los
siguientes conceptos:
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La perfecta limpieza de la superficie metálica es vital para la correcta aplicación
de la pintura, siendo ésta aplicada, en el caso de un granallado previo o una
limpieza con desengrasantes, inmediatamente después para evitar la reoxidación
del material.
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La utilización de pinturas de reconocidas marcas de fabricantes lo cual nos
asegura que nuestras materias primas han sido realizadas bajo un estricto control
de calidad.
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El procedimiento adecuado de pintura tiene que estar basado, y así lo
aconsejamos a nuestros clientes, según norma ISO 12944 (Protección
anticorrosión para estructuras de acero mediante sistemas de revestimientos
protectores). Según estas directrices se valora el tipo de proceso a aplicar, los
tipos de pinturas a utilizar y el adecuado micraje de cada capa según sea el
entorno en el cual se ubicará el producto terminado.
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La experiencia y profesionalidad del aplicador, nos asegura un correcto
cumplimiento de las especificaciones, tanto de la pintura como del
procedimiento de pintado.
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Un correcto mantenimiento de todas las herramientas de trabajo, ya sea de las
bombas air-less, como de cualquier utensilio implicado en el proceso de pintado.
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Un cuidado proceso de manipulación y secado para evitar que las
especificaciones de pintura puedan sufrir deterioros tras su aplicación.
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Nuestro sistema más habitual de aplicación es mediante bombas air-less. Se produce
una presión directamente sobre la pintura la cual al pasar por la boquilla es
pulverizada formando una neblina conformando un abanico que se aplica
directamente sobre la superficie metálica. Este sistema de aplicación es el más
apropiado por los acabados de gran calidad que se consigue, además de que debido
a la presión ejercida sobre la pintura se consigue un perfecto anclaje de ésta sobre la
superficie a pintar.
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